Cuenta Ro:
Permanecimos all� por unos minutos, sin decir nada, simplemente mir�ndonos a los ojos. Finalmente, �l interrumpi� nuestro silencio y yo se lo agradec� por dentro. Comenzamos a charlar de todo un poco. Ponernos al d�a con todo lo que hab�a pasado mientras estabamos separados. De m�s esta decir, que �l era el que m�s hablaba de los dos. Su vida era salir de de la rutina y la m�a era todo lo contrario. Amaba escuchar todo lo que �l me dec�a y me imaginaba estando con �l en cada momento.
Joe: Y bueno, antes del concierto en Paris, fuimos a dar un paseo en bote por el r�o Sena�
Ro: Y vieron la torre Eiffel?
Dije con un brillo en los ojos, imaginandome cada detalle que �l contaba.
Joe: S� es hermoso. Algun d�a te voy a llevar.
Dijo al momento qe sonre�a y jugaba con mi mano.
Joe: Pero bueno, contame que hiciste vos en este tiempo.
Odiaba tener que ser yo la que liderara la conversaci�n. Pero era que en relalidad, a�n sin estar presente, �l hab�a sido el centro de mi mundo en aquellos d�as que estuvimos separados. Pens� unos segundos y respond� a su respuesta lo m�s sinceramente que pude.
Ro: Es que� bueno� vos sabes� Nada importante. Mi vida no es como la tuya. Adem�s estoy en �poca escolar y no tengo muchas chances de hacer demaciado de mi vida. Es todo una rutina. Ir al colegio, salir con amigas, nada importante.
Joe: Extra�o un poco esa vida�
Dijo, complementando mi oraci�n. No pod�a entender, como preferir�a una vida como la m�a a una vida donde en un menos de un mes se recorre toda Europa. Lo mir� un tanto sorprendida y le dije lo que yo pensaba al respecto.
Ro: Yo amar�a irme de tour y esas cosas.
Joe: S� pero llega un momento que te cansa un poco esa vida.
Al decir eso, pude notar que estaba realmente exhausto. Era una vida muy dura la que llevaba.
Joe: Pero bueno, me encantar�a conocer a tus amigas�
Dijo finalmente, cambiado totalmente de tema y tomando por sorpresa.
Ro: A mis amigas?
Joe: S� quiero conocerlas! Solo la conosco a Nati y� hablando de eso, c�mo esta ella?
Ro: Nati? Bien, reponi�ndose de a poco.
Joe: Me encatar�a verla a ella tambi�n.
Ro: Podemos arreglar para salir. Te parece?
Joe: Me encatar�a�
Dijo sonriendo ampliamente. No se me ocurr�an muchos lugares a donde ir donde no pudieran reconocerlo, pero eso ya se ver�a m�s adelante. El lugar era lo de menos, lo importante era pasar tiempo junto a �l.
Ro: Ma�ana te parece? Aprovechamos que es s�bado�
Joe hizo un gesto de desagrado.
Joe: Este fin de semana no creo que pueda ser. Tenemos que arreglar algunas cosas para el show. Qu� te parece el lunes?
Ro: No te olvides que tengo que ir al colegio yo�
Joe: Te paso a buscar por el colegio� a vos y a Nati y salimos a algun lado.
Dude un momento. Pensando en cuanto me hab�a costado convencer a Nati para que aceptara, no sab�a si ibva a acceder f�cilmente.
Ro: Voy a ver si puedo convencerla�
Joe: Sigue molesta por lo de Nick no?
Ro: No s� si molesta es la palabra. Pero s� es por Nick.
Permanecimos un momento hasta que llegamos a la conclusi�n de que no le dir�amos que Nick iba a estar presente. Sab�a que lo mejor no era mentirle, pero Joe me convenci� de hacerlo. Seg�n �l, Nick estaba cambiado y que iban a lograr hacer las pases.
Joe: No le voy a decir a Nick que ella viene. Sino, tampoco vendr�a.
Ro: Pero no quiere arreglarse con ella?
Joe: S� pero se est� resignando a que ella lo perdone. No quiere presionarla. Pero igual, s� que si la ve, todo va a ser diferentes. Ellos tiene�
Ro:� qu�mica.
Dije finalizando su oraci�n. Sin decir m�s nada, Joe mir� su reloj y sus ojos se abrieron como platos. Yo por mi lado, mire la hora en mi celular y not� que era muy tarde para que �l siguiera en mi casa.
Joe: Perd�n Ro, pero me voy a tener que ir yendo.
Dijo al momento que agarraba su celular y mandaba un mensaje. Supon�a que era para que lo pasen a buscar.
Ro: Esta bien.
Dije parandome de mi asiento al mismo tiempo que �l lo hac�a.
Ro: En que hotel est�n?
Joe: En el Four Season.
Dijo como si estuviera hablando de el hotel m�s com�n de todos, sin darle mayor importancia.
Ro: EN EL DEL CENTRO?
Dije un tanto alterada, al darme cuenta que estaban en uno de los hoteles m�s lujuriosos de todo el pa�s.
Joe: S� creo que es ese. Algun d�a de estos te llevo a verlo.
Antes de que pudiera decir nada, una bocina nos interrumpi�. Era la hora de la despedida. Joe me tomo entre sus brazos y me dio un dulce beso.
Joe: Te anot� aca (tomando un papelito y una lapicera) el n�mero del hotel y el n�mero de nuestra habitaci�n. Cualquier cosa me llamas ah� no estan andando muy bien nuestros celulares.
Ro: Esta bien. Cualquier cosa, te llam� y arreglamos para el lunes.
Joe: Dale. Chau. Te amo.
Mi coraz�n dio un vuelco. Si bien no era la primera vez que me lo dec�a, todav�a no lograba acostumbrarme.
Ro: Yo tambi�n. Chau.
Dije al momento que le abr�a la puerta y �l desaperec�a tras ella.
Cuenta Nati:
No pod�a entender como los fines de semana pasaban tan r�pido, y ya estabamos a lunes nuevamente. Desde que los Jonas hab�a llegado y Ro hab�a vuelto a estar en contacto directo con Joe, su humor era otro. Viv�a como en una nube. Nada le molestaba, todo era color de rosa. Me parec�a un tanto raro, que ninguno de ellos hubiera logrado comunicarse conmigo. Ni Joe, ni Kevin ni� Nick. Pero no importa, ellos quiz� estaba muy ocupados, no iba a enojarme por ello. Una vez m�s, me hab�a dejado convencer por Ro. Igualmente, no pod�a negar que ten�a ganas de volver a verlos y el hecho de saber que el menor de los hermanos no iba a estar all� me reconfortaba e hac�a que me fuera m�s dif�cil decir que no. El d�a escolar, se me hizo eterno. Estaba realmente muy entusiasma y ansiosa por volver a verlos despu�s de tantas semanas de estar lejos. Finalmente, el timbre que anunciaba el final de las clases toc� y con R� guardamos todas nuestras pertenencias a m�xima velocidad. Nos echamos las mochilas al hombro y nos dirigimos a la puerta de la instituci�n. Salimos entre la multitud de chicos desesperados por volver a sus casas.
Ro: D�nde pueden estar?
Nati: Creo que por all�
Dije al momento que se�alaba detr�s de mi amiga y notabamos que todo el mundo miraba una enorme y lujosa camioneta negra con vidrios polarizados.
Ro: No pod�a ser un poco m�s discretos?
Opin� mi amiga, al momento que juntas nos dirig�amos hacia all�. Al abrirse la puerta corrediza y constatar que eran ellos, la primera en subir fue Ro. Me saqu� la mochila y se la pas� para poder subirme con comodidad. Al poner un pie dentro de la enorme camioneta, y ver quienes integraban el grupo de la salida, mi coraz�n dio un vuelco. La mir� a Ro con una mirada asesina. Hoy iba a haber un amiguicidio.

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