lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 85

Cuenta Nati:

Apenas unos minutos luego de que había decidido descargarme, una persona se sentó a mi lado. No quería que me vieran llorar, era muy orgullosa para permitirlo. Me di vuelta y miré para otro lado, intentando, en vano, disimular todo mi dolor, como si de esa manera, pudiera disminuirlo.

Nati: Qué queres Mike?

No me importaba ser cortez, lo único que quería era estar sóla.

Mike: Y a vos que te parece?

No respondí, simplemente seguí dándole la espalda. Fue entonces que suavemente se paró, se puso en cuclillas enfrente mío y apolló sus brasos sobre mis piernas. No pude evitar mirarlo.

Mike: Estar sólo es peor…

Nati: No necesito a nadie, sóla estoy bien.

Corrí mi rostro. Casi al instante, sentí las calidas manos de mi primo como limpiaban las lágrimas que se encontraban sobre mis mejillas.

Mike: A nadie le hace bien estar solo en momentos así.

Nati: La única que persona que necesito en este momento, no va a venir.

Hablar de aquelló hizo que la voz se me cortara y que más lágrimas calleran. Una vez más, pensar las cosas no era lo mismo que decirlas.

Mike: El mundo no se resume en Nick Jonas, Nati. Además, tenes que entender que parte de su mundo es su apariencia.

Nati: Yo lo entiendo, pero porque no dijo, como lo hizo Joe, que yo era su amiga?

Mike hizo una mueca al escuchar el nombre de Joe.

Mike: Pero pensá que estaba bajo presión, debe haber sido muy difícil para él. A mí me parece que lo único que podes hacer, es aclarar las cosas con él.

Nati: Aclarar qué? Qué no soy lo suficientemente buena para él?

Mike: Vos sos mejor que cualquier de todas las famosas con las que pudiera estar…

Lo dijo de una manera tan simpática, que a pesar de todo el dolor que sentía en el pecho, una sonrisa se asomó en mi rostro.

Nati: Vos lo decis porque sos mi primo.

Mike: Te lo digo porque es la verdad.

Me dijo y me guiñó un ojo. Fuera verdad o no, me hacía sentir un poco mejor hablar con él. Sin decir más nada, lo abracé. Había estado tan enojada con él por lo que le había hecho a Ro y no me había dado cuenta que era una gran persona. Casi a la mitad del abrazo, la gente comenzó a salir del auditorio. Era imposible de creer que tanta gente hubiera entrado en tan pequeño lugar. Cuando nos dimos cuenta que ya no quedaba nadie más, Mike se paró y dijo:

Mike: Voy a ir a buscar a Ro, así nosotros ya volvemos.

Nati: Bueno dale. Chau Mike.

Mike: Sabes que cualquier cosa, nos llamas al celu esta bien?

Lo volví a abrazar.

Nati: Gracias por todo primo.

Cuando se separó de mí, noté una sonrisa en su rostro. Lo seguí con la mirada hasta que cruzó la puerta y luego lo perdí de vista. Me encontraba sola. Sola nuevamente. Sentí como mi celular vibraba en mi bolsillo y lo atendí casi al instante. Cuando me dí cuenta quien era, aclaré mi voz para que no se notara que había estado llorando.

Nick: Nati, como vamos a arreglar para ir a cenar?

Me había olvidado completamente de la cena!

Nati: Perdón Nick, no quiero ir a cenar.

Nick: Por qué?

Nati: Seguis en el canal?

Dije cambiando de tema.

Nick: Si, estoy saliendo del camerino. Vos en donde estas?

Luego de explicarle mi posición, tomé fuerzas y le dije:

Nati: Podes venir. Quiero hablar con vos?

Nick: Que pasó?

Nati: No se puede hablar por acá, vení por favor.

Con cada palabra que decía, tenía miedo que el notara mi tristeza.

Nick: Tiene que ver con el show?

Nick no era ningun tonto. Él ya sabía que yo estaba mal y cual era la razón de mi dolor.

Nati: Por favor, vení.

Nick: En 5 minutos estoy ahí.

Dijo, al momento que cortaba el teléfono. Tomé un espejo de mi cartera y me miré en él. Lucía horrible, se notaba demaciado que había estado llorando. No me importaba, lo único que quería era, de una vez por todas, aclarar las cosas.

Cuenta Mike: (OMG! Unica vez en toda la novela:P)

Pobre Nati, se me rompía el corazón verla así. Por otra parte, quién iba a entenderla más que yo? Si yo estaba pasando por una situación muy parecida. Pero no me iba a dejar vencer, si Ro me había elegido, por algo debía ser. Iba a luchar por ella hasta el final. Entré nuevamente en el auditorio, a estas alturas, totalmente vacío. Estaba por empezar a dirigirme a donde se encontraba Ro, cuando noté que una persona de gran tamaño se le acercó y le dijo algo que, obviamente, no pude escuchar. Casi en ese mismo instante, Ro se paró y lo siguió por una puerta a un costado del escenario. Me apuré a seguirlos. Estaba seguro que Joe tenía algo que ver con todo esto. Al llegar a la puerta, leí “SOLO PERSONAL AUTORIZADO”, pero me importó muy poco. Abrí sigilosamente la puerta y ví como Ro y el hombre de seguridad doblaban en una esquina. Esperaba no perderlos de vista, dado que si lo hacía, inevitablemente me iba a perder entre tantos pasillos. Los seguí unos cuantos metros más hasta que noté como ambos entraban en una habitación. Me quedé fuera, esperando. Apenas unos minutos más tarde, el hombre salió, aunque no estaba acompañado de Ro. Por suerte, no había vuelto por donde estaba yo. Me quedé algunos minutos más esperando. Cuando finalmente pensé que nada iba a suceder, por el mismo camino que antes había tomado aquel hombre desconocido, lo ví a Joe. El se dirigía a la habitación donde estaba Ro. Lenta y lo más silenciosamente que me fue posible, me acerqué a la puerta, que había quedado levemente abierta. Escuché atento, a cada frase, cada palabra. No podía creer todo lo que estaba pasando allí adentro. Por la endija que quedaba entre la puerta entreabierta, miré con atención si mis más profundos miedos se estaban haciendo realidad. Así era. Ellos estaban por besarse. Casí al momento que sus labios iban a tocarse, el hombre que había seguido minutos antes apreció al lado mío.

Aaron: Quién es usted?

Mike: Yo… yo…

Aaron: No tiene permiso de estar aca, le pido que por favor se retire.

No quise pelearme con él, era como tres veces yo. Lo fusilé con la mirada y me fui. Salí del canal por una puerta trasera y me dirijí al auto. Estaba por irme a casa cuando pensé que lo mejor era verla a Ro, que me explicara las cosas. Le mandé un mensaje y esperé a que viniera. Por suerte no tardó en hacerlo.

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