Cuenta Ro:
Por alguna razón, Nati tardaba más que el resto de los integrantes de la familia. Si sobraba un poco de tiempo, sabía que estaba en la obligación de entrar y aunque sea ver un rato a Nick, aunque no me entusiasmaba demaciado la idea. Odiaba esos lugares, desde que era pequeño que aborrecía estar en los hospitales.
Joe: ¿Qué pensas?
Dijo Joe, interrumpiendo mi hilo de pensamiento.
Ro: ¿No esta tardando demaciado Nati?
Dije haciendo oir lo que se pasaba por mi cabeza. Antes de que pudiera responder a mi pregunta Nati salió caminando asistida de una enfermera. Por una milésima de segundo nos miramos con Joe y abrimos los ojos como platos.
Ro y Joe (al unísono): ¡¿Qué pasó?!
Enfermera: Permiso por favor…
Dijo haciendose paso no solo entre nosotros dos, sino también entre los curiosos que por ahí cerca se habían puesto a mirar. La acomodó en una silla y se fue sin decir una sola palabra. No podía entender como podía ser tan insencible una persona, ¿acaso no se daba cuenta lo preocupado que estabamos? Me acomodé en cuclillas y apollé mis brazos en sus piernas.
Ro: Nati… Nati… ¿qué pasó?
Pregunté una y otra vez, hasta que de a poco levanto la mirada y pude ver su rostro. Se me heló la sangre al verla. Algo en él no me gustaba para nada. Nunca la había visto así. Se la veía totalmente devastada y no gustaba para nada. Mientras yo intentaba sacarle aunque sea una sola palabra, Joe había desaparecido por el pasillo camino a la sala de espera a buscar la ayuda de su familia. Algunos minutos más tarde, volvió con la compañía de su hermano mayor.
Kevin: Nati, ¿me escuchás?
El miedo se podía notrar en la cara de nosotros tres. Puse mi mano en la boca para no gritar. Estaba sumamente aterrada. Joe se percató de mi estado, y aunque no estaba mucho mejor que yo, me abrazó y me dio alientos. Finalmente, Nati habló.
Nati: Se esta muriendo…
Dijo al momento que Kevin tomaba distancia y todos nos quedabamos boquiabiertos. Un frío me recorrió la espalda y todos nos miramos horrorizados.
Cuenta Nati:
Sentía que había estado una eternidad sentada en el piso hasta que una enfermera me ayudo a levantarme ya que no podía hacerlo por mis propios medios. Por un momento, había olvidado todo, como hablar, como caminar, sentía que me iba a desfallecer. Estaba en un estado totalmente desconocido para mí y mi cabeza y mi cuerpo pedía a gritos un descanso, en cualquier momento iba a perder el conocimiento. No supe bien en que momento, pero supe con claridad que me había dado un calmante. No tenía la capacidad de pensar con claridad, no solo por los medicamentos que había recibido, sino también por el shock provocado por todo lo que acababa de vivir. Con la ayuda de la misma enfermera, salí de aquel horrible lugar para encontrarme con mis amigos afuera. Escuchaba sus voces lejanas, mientras me asistían hasta llegar al asiento en el cual me desplomé. Sabía que Ro me hablaba, pero no podía entender sus palabras. Se escuchaba todo tan distante. Tenía que hacer un esfuezo. Yo podía.
Kevin: Nati, ¿me escuchás?
¿Y él cuando había llegado? Lo miré a los ojos y dije lo que gritaba mi mente.
Nati: Se esta muriendo.
Entedí que mis palabras shockearon a todos lo que me escuchaban.
Joe: ¿Qué pasó?
Nati: No sé, estaba ahí y nose, le agarró un ataque yo no pude… no sabía que hacer…entré en pánico.
Ellos me escuchaban atentamente cada palabra que yo decía. Sin decir más, Kevin se acomodó a mi lado y me abrazó. Era lo que necesitaba. Sabía que estaba temblando, y no exactamente por el frío. Estaba muy asustada, nunca en mi vida había tenido tanto miedo.
Kevin: Shhh, shhh… tranquila.
Dijo mientras acariciaba mi pelo y acomodaba mi cabeza en su pecho. Cerré los ojos con fuerza e rogué con todas mis fuerzas caer en el más profundo de los desmayos, aunque sabía que aquellas cosas no acurrían así como así. Quería desaparecer, borrarme de la faz de la tierra, morirme si era necesario pero no sentir más aquel dolor que tenía en la pecho.
Denisse: ¿Qué pasó?
Dijo la madre de los chicos al momento que llegaba de la mano de su hijo menor y con su esposo detrás. Me separé un poco de Kevn y miré su cara de preocupación y sufrí aún más, si es que eso era posible. No quería ser yo la que tuviera que decirselo.
Denisse: ¿Alguien me va explicar que pasa acá?
Nunca la había visto enojada, pero suponía que no era de aquellas personas que se rendían fácilmente, seguramente eso lo habían heredado los chicos de ella. Todos nos miramos sin saber que decir, hasta que el doctor Mendiburu apareció en escena.
Kevin Padre: ¿Qué pasó, doctor?
Dr Mendiburu: Me temo que no tengo buenas noticias…
Dijo con la mirada severa al momento que posaba su mirada en mí, y luego en Denisse.

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