Cuenta Ro:
Lei y me quedé en silencio. No tenía nada para decir, ya estaba todo dicho. Me hubiese encantado que fuera diferente. Que Joe hubiera sido egoísta, que me tratara mal, eso me habría hecho las cosas más faciles. Pero no, claro que no. Todo siempre tiene que ser de la forma más complicada posible. Cada minuto que pasa pienso que es lo que tengo que hacer? No hay una solución en la cual salgamos ganando todos? Parece que no.
Nati: Me voy a dormir, aunque sea una horita más…
Dijo y me robo un último bombon. Se acostó en su cama y no dijo más nada. Cerré la caja y la escondí debajo de la cama. Cada día, cada hora, cada minuto que pasaba me sentía peor conmigo misma. Tarde o temprano iba a tener que decirle toda la verdad a Mike. Esperaba que eso no le rompiera el corazon. Cerré los ojos y casi sin darme cuenta me quede dormida. Me levanté al mediodía junto con Nati y bajamos a almorzar. Mike estaba increíblemente feliz, lo que hizo que me sintiera aún peor, si es que eso era posible. Tenía que empezar a seguir los consejos de Nati, dejar de hacer un drama de todo, empezar a aprovechar los buenos momentos y olvidarme de lo que fuera a pasar mañana, concentrarme en el hoy. El lunes me levante temprano, casi a la misma hora que Mike se iba al colegio. Salí y me encontré con él en el pasillo. Estaba decidida a empezar de nuevo, con el mismo objetivo: Olvidarme de Joe y quererlo realmente a Mike.
Mike: Chau Ro. Nos vemos a la tarde?
Ro: Si (le dí un beso). Suerte.
Así, bajó la escalera y no lo ví más. La casa se quedó en silencio, por lo visto Sandra no estaba o seguía durmiendo. Entré en el baño y aproveché a bañarme tranquila. Me cambié en silencio para no despertar a Nati y bajé a desayunar algo. Casi al momento que estaba por poner la cafetera, se me ocurrió salir a caminar, salir y tomar el desayuno afuera. Subí rapidamente las escaleras y le deje una notita a Nati: “Sali a caminar y pensar un poco en todo lo que pasa. Cualquier cosa llamame al celu. Ro" Se lo dejé arriba de la mesita de luz, tomé una campera y salí. Empecé a caminar e hice memoria para ver si me acordaba el camino que me llevaría a ese hermoso parque al cual había ido con Mike. Por suerte mi memoria no falló y lo encontré con facilidad. Antes de sentarme allí y disfrutar de la tranquilidad que me proporcionaba, pedí indicaciones y llegué a un Starbucks. Compré lo que iba a desayunar, un frappé con una cookie de chocolate. Lo pedí para llevar y me dirigí al parque. Me senté en un banco donde pudiera disfrutar de la vista al mar. Era hermoso ese lugar, me llenaba de paz. Era lo que necesitaba, un lugar donde estar sólo conmigo, sola yo y mis enredados pensamientos. Tomé lentamente mi frappé, disfrutando hasta la última gota. Miré la orilla y vi como una pareja caminaban de la mano. En un momento se detuvieron y se besaron. Había tanto amor en aquella imagen que los envidie profundamente. Me imaginé a mí siendo ella, pero, a quien debía imaginar siendo él? Borré esa idea de mi cabeza. Tenía que ser fuerte, no podía dejar que la situación me superara. Simplemente tenía que dejar que las cosas fluyan, que solas se iban a arreglar. Pero, y si no lo hacían?
Cuenta Nati:
Sentí que apenas apollaba la cabeza en la almohada, el celular comenzaba a sonar. Claro estaba, habían pasado muchas horas desde que me había quedado dormida, pero no lo había notado. Fruncí el ceño, negandome a levantarme, aunque el celular persistía. Sin dejar de mirar al techo, tomé el celular y mire el remitente. “NICK (L)”, eso decía la pantallita. Todo el malhumor se fue a otra parte, no sabía a donde, pero ya no estaba más.
Nati: Hola Nick.
Nick: Hola Nati. Yo se que te gusta dormir hasta tarde, pero no podía esperar a llamarte.
Como podía enojarme con él siendo tan tierno conmigo?
Nati: Esta bien. Paso algo?
Nick: Me llamó un amigo de mi papá que tiene una canchita de mini-golf, que los lunes cierra y podemos ir a jugar. Este tipo de cosas no las podemos hacer si hay mucha gente, te imaginaras porque. Así que las queríamos invitar…
Me senté en la cama y miré para todos lados buscando a Ro.
Nati: Hoy? A que hora?
Nick: Hoy salimos un poco mas temprano del set. A eso de las 5 les parece?
Finalmente, mi mirada se posó en un pequeño papelito con la letra de Ro. “[i]Sali a caminar y pensar un poco en todo lo que pasa. Cualquier cosa llamame al celu. Ro[/i]
Nati: Me encantaría Nick. Igual ahora Ro no está, salió. Así que hablo con ella y te mando un mensaje dale.
Nick: Esta bien. Escuchame, no sabes si paso algo entre Ro y Joe?
Él me preguntaba a mí? Su hermano no le contaba las cosas?
Nati: Por qué?
Nick: Nose, desde el sabado Joe esta muy raro, como ausente, no nos cuenta nada y me preocupa un poco.
No sabía que hacer, decirle o no. Preferí guardar silencio.
Nati: No sé, no tengo idea.
Nick: Bueno no importa. No te preocupes. Me estan llamando Nati, después hablamos dale?
Nati: Bueno dale. Chau Nick.
Se despidió y cortó el telefono. Me quedé unos segundos más en la cama pensando en todo aquello. Joe? Tanto le afectaba lo de Ro y Mike? Era algo simplemente de no creer. Sin dejar que pase ni un segundo más, la llamé a Ro para saber si ibamos a salir o no. Esperaba que no volviera a negarse, aunque tampoco sabía si le haría bien verlo a Joe.
Ro: Hola?
Nati: Ro, dónde estas?
Ro: Volviendo para la casa, vos?
Nati: Recien me levanto. Escuchame, me llamo Nick…
Seguido de esto le explique toda mi conversación y la invitación. Dejé que ella se diera cuenta sola las ganas que tenía yo de salir con ellos, simplemente esperaba que aceptara.
Ro: Mira, estoy llegando, arreglamos ahora personalmente…
Eso era un sí o un no?

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