Cuenta Nati:
Poco a poco, la distancia entre nosotros se fue extinguiendo hasta que finalmente… Finalmente decidí que no. Que no iba a ser tan fácil para él.
Nati: No, Nick.
Dije sacando fuerzas de donde no tenía. Tenía que ser fuerte, sabía que podía serlo. Sabía que un par de ojos marrones y unas palabras bonitas no iban a poder conmigo. Decidí tomar distancia, tomar un trapo y sacar la pizza del horno, esta vez, sin quemarme.
Nick: Por el amor de Dios Nati. Mirame.
Dijo al momento que yo apollaba la segunda pizza sobre la mesada. Prepotentemente y haciendo de cuenta que no provocaba nada en mí, hice lo que me pidió.
Nick: Necesito una oportunidad. Eso solo te pido.
Sin responder a su pregunta, le di otro repasador para que no se quemara las manos.
Nati: Ayudame a llevar las pizzas.
Sin decir nada y sin dejar de mirarme, hizo lo que le pedí. Sin embargo, antes de salir de la cocina, retomó la conversación pendiente.
Nick: ¿Me la vas a dar?
Nati: No…no…no sé.
Nick: Lo voy a tomar como un sí.
Yo, que había empezado mi camino hacia el comedor, me di vuelta sin poder dejar de sonreir ingenuamente.
Nati: Basta, Nick. Vamos que Joe se debe estar comiendo las servilletas.
Durante los minutos siguiente, él no volvió a tocar el tema, y agradecía sinceramente aquello.
Cuenta Ro:
Por alguna razón que ninguno de los presentes se animó a preguntar, Nick y Nati tardaron eternidades en la cocina. Al llegar, Nati se excusó con todos, alegando haberse quemado con la pizzera.
Kevin: Pero, ¿Estas bien?
Preguntó Kevin con tono de preocupación.
Nati: Sí, no fue nada. Es que soy muy torpe cuando estoy apurada.
Magui: Y cuando no estás apurada también.
Todos respondieron a ese comentario con risas.
Nati: Bueno ¬¬.
Respondió ella, un poco molesta. Quizá lo que más le molestaba no era el comentario, sino saber que tenía razón.
Romi: Dicen que tenes que frotar la quemadura con el pelo. No sé si sirve para sentirte mejor pero...
No sabía si era la única que lo había notado, pero cuando Romi termino de hacer su comentario, Nati y Nick compartieron una mirada cómplice. Posiblemente había sido mi imaginación.
Nati: Sí, ya lo hice.
Allí quedo la conversación de la quemadura. Él resto de la cena y la noche estuvo plagada de comentarios graciosos, gritos y demás. Los temas de conversación iba de uno a otro con tanta fluidez que empezabamos hablando de algo y terminabamos con un tema totalmente diferentes, sin saber con exactitud como había surgido. Finalmente, la noche estaba llegando a su fin. Nos encontrábamos todos alrededor de la mesita ratona del living comiendo la torta que habían traído los chicos y tomando distintas infusiones, cuando el celular de una de las chicas sonó interrumpiendo una de las alocadas anécdotas de nuestros invitados de lujo.
Caro: Hola…bueno ahí bajamos…dale… chau Ma.
Joe: ¿Ya se van?
Caro: Sí chicos, nos encantó juntarnos hoy, pero mañana tenemos que ir al colegio.
Dijo Caro, al momento que ella, Romi y Magui se levantaban de sus asientos y se disponían a despedir a todos. Luego de unos minutos, quedamos tan solo los tres hermanos y yo en aquel lugar, ya que Nati les había bajado a abrir a las chicas.
Nick: ¿Vos mañana no vas al colegio?
Ro: Sí, pero me traje las cosas para quedarme a dormir acá. Mañana vamos juntas.
Al terminar de decir eso, la puerta de entrada se abrió de golpe, haciendo que una ráfaga de viento inundará el living.
Nati: Hace un frío afuera.
Kevin: No nos vamos a quedar mucho tiempo más nosotros. Ya lo llamamos a Aaron así que debe estar por llegar.
Dijo al momento que Nati se sentaba en el sillón y se servía otra porción de la exquisita torta que había conseguido.
Nati: Saben que no son problema chicos. Nos encanta que estén aca. Lo peor puede ser que durmamos un poco menos, pero bueno, es el precio que hay que pagar.
Terminó de decir, al momento que se metía un generoso bocado de pastel.
Nick: Chicas, les tenemos que decir algo.
No me gustaba demaciado el tono que usaba Nick. Me asustaba.
Nick: Les decis Joe.
Ambas clavamos nuestras miradas en él, esperando que no fuera nada grave.
Joe: No se preocupen, no se murió nadie.
Por lo visto nuestras miradas lo decían todo.
Todos (al unísono): ¡JOE!
Kevin: Esas cosas no se dicen ni en broma.
Joe (encogiéndose de hombros): Bueno. La cuestión es que queríamos regalarles unos pases VIPs para el concierto del sabado, para estar detrás del escenario.
Kevin: Sabemos que tienen entradas para el viernes, así que pedimos para el sábado.
Nick: Nos hubiese gustado poder haber conseguido más para sus amigas, pero de verdad es que ni siendo Justin Timberlake podes conseguir.
Ro: Ay, muchísimas gracias.
Nati: Gracias de verdad, no se tendrían que haber molestado.
Nick: Bueno dáselas, Kev.
Todos lo mirámos a Kevin esperando que sacara los pases, pero él solo respondió con una mirada de sorpresa.
Kevin: ¿No las traía Joe?
Joe: A mí no me hechen la culpa ahora, ustedes se iban a encargar. Yo las conseguí, ustedes las traían.
Por lo visto, era todo una total desorganización.
Kevin: Bueno, ¿Cómo hacemos entonces?
Joe: Podemos preguntar si después del concierto pueden venir un rato al hotel, les damos lo que mis hermanos se olvidaron de traer (dijo al momento que los fusilaba a ambos con la mirada) y se quedan a comer algo.
Nick: O nos podemos encontrar al terminar el concierto y salir a comer.
Ro: Como ustedes quieran.
Solo fui capaz de decir cuando Nick acotó aquello nerviosamente. Por alguna extraña razón, a Nick no le gustaba quedarse en el hotel. Realmente no podía comprenderlo, siendo aquel, el hotel más lujoso de la ciudad. Había algo realmente extraño en todo aquello.

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