Cuenta Nati:
El jueves llegó con rapidez. Habíamos arreglado con el papá de los chicos que nos pasarían a buscar a las 7 dado que el partido comenzaba a los 8. Ambas nos bañamos y nos vestimos con la ropa nueva que teníamos. Mike se había acostumbrado a no preguntar demaciado acerca de nuestras salidas. Yo suponía que era debido a la última pelea que había tenido con Ro. A las 7 en punto el timbre de la casa sonó. Esta vez, nos despedimos de Mike adentro y salimos solas. Por primera vez desde que nos pasaban a buscar, abrimos la puerta y nos encontramos con el Sr Jonas y no con alguno de los guardaespaldas.
Kevin padre: Listas?
R y N: Si :)
Dijimos al unísono y salimos camino a la camioneta. Esta vez, el Sr Jonas manejaba y Kevin iba en el asiento del copiloto. Pasé y me sente al lado de Nick y Ro al lado de Joe en el segundo asiento. Le dí un beso a Nick y no dije más nada. Nuevamente lo sentía distante, ya sabía que era lo que pasaba por su cabeza, no quería hablar de ello.
Joe: Algunas vez fueron a ver algun partido de
Nati: Nunca.
Ro: Quienes juegan?
Joe: Los Lakers contra los Spurs.
Con Ro no miramos.
Nati: En serio?
Ro: No te la puedo creer…
Joe: Lo conocen?
Dijo sorprendido.
Nati: En los Spurs juega Manu Ginobili.
Joe: AHH! Es argentino no? Igual los Lakers juegan mejor.
Ro: Estoy segura que ganan los Spurs.
Joe: Queres apostar?
Ro: Lo que quieras…
Noté como Joe la miraba con cara de seductor a Ro y ésta reía. Me desconecté de esta conversación, otra cosa llamaba mi atención. Nick no dejaba de mirar por la ventana, me estaría evitando?
Cuenta Ro:
El camino hacia el estadio se me pasó volando. Amaba pasar el tiempo con Joe. Algunas cuadras antes de llegar, ya se empezaba a notar el congestionamiento en el tráfico. Por lo visto, era un partido muy importante. El Sr Jonas estacionó la camioneta bastante lejos del estadio, no había lugar por ningun lado. Nos bajamos todos y nos perdimos entre la muchedumbre. Por suerte no había muchas adolescentes locas por ellos y pudimos caminar tranquilamente. Apenas unos minutos antes de entrar, Joe me regaló uno de esos guantes gigantes en forma de mano con el indice levantado. Entramos y el lugar estaba atestado de gente. Nos sentamos bastante cerca de la cancha, por lo cual me di cuenta que las entradas había salido, seguramente, bastante caras. Apenas unos minutos más tarde, el partido comenzó. Tengo que admitir, que si bien no soy una fanática de los deportes, se me pasó muy rápido. Realmente pase una noche muy divertida con la familia Jonas. Cuando terminó el partido, me complació darme cuenta que, como yo había predicho, los Spurs ganaron
Ro: No te quiero decir nada pero…
Joe (enojado): Entonces no lo digas.
Ro: Perdiste! Me debes algo.
Joe: Que es lo que queres?
Ro: Tengo hambre. Con algo para comer me conformo.
Joe (al papá): Pa, ya venimos. Vamos a comprar algo para comer.
Kevin padre: Bueno, no tarden demaciado.
Seguimos a la ola de gente que salía y cambiamos nuestro rumbo camino a donde vendian unos hotdogs. Llegamos y Joe compró uno para cada uno y unas gaseosas. Cuando ya estaba por emprender el camino de regreso, Joe me detuvo.
Joe: Espera un segundo.
Se me paró el corazón. Realmente no quería tirar por la borda toda esa noche de amistad que habíamos tenido.
Ro: Que pasa?
Entonces noté como buscaba con su mano algo en su pantalón derecho. Entonces sacó lo que parecía un sobre arrugado.
Joe: Se me arrugó un poco pero…
Ro (interrumpiendo): Qué es?
Dije y, cuando estaba a punto de abrirlo, el puso su mano sobre la mía.
Joe: No lo abras ahora. Miralo cuando llegues a tu casa.
Ro: Pero qué es?
Joe: Un regalo. Entre otras cosas unas entradas para el sabado. Tenemos un show en un canal. Me encantaría que vinieras.
Dijo y noté un cambio en sus ojos. Ya no se encontraba esa mirada llena de seguridad y graciosa, en su lugar había una llena de vergüenza.
Ro: Esta bien.
No pude negarme a su mirada. A su rostro, tan angelical. Antes de poder seguir hablando, el celular de Joe sonó.
Joe (leyendo): Dice mi papá que nos espera afuera.
Nos volvimos a meter entre la multitud y antes de lo pensado salimos de aquel enorme estadio.
Cuenta Nati:
El partido de los Lakers acaba de terminar y Ro y Joe había desaparecido de la vista. Me sentía realmente incomoda allí. Pasado un tiempo de escuchar como charlaban los hombres del partido, el Sr Jonas interrumpió la conversación.
Kevin padre: Qué les parece si vamos saliendo y los esperamos en la camioneta?
Todos asentimos y nos decidimos a salir. Todavía había mucha gente que salía. Apenas a unos metro de la salida, sentí como una mano me detenía el paso y perdía de vista tanto a Kevin padre como a Kevin hijo. Me di vuelta y quede a unos centímetros del rostro de Nick. La gente seguía pasando a nuestro alrededor, pero yo sentía que estábamos solos allí. Yo sabía que era lo que me quería decir, esto ya lo habíamos hablado antes.
Nati: No hace falta que me digas nada.
Nick: No sé que me pasa. No me soporto ni a mí mismo. No te mereces que te haga esto.
Nati: Yo te dije que te iba a entender, que te iba a esperar. Pero tenes que confiar en mí.
Nick: Quiero que nos olvidemos de esto que pasó. Quiero volver a empezar, olvidarme de ella, de todo.
No quería seguir escuchando todo aquello. No tenía sentido.
Nati: Vamos? Nos deben estar esperando.
Levanto la mirada sorprendido.
Nick: Está bien. Pero antes tomá…
Me entregó un pequeño papelito que tenía fecha para ese sábado.
Nick: Es la entrada para un recital que damos en un canal. Joe le iba a dar a dar a Ro la de ella.
Sin decir más nada, seguimos nuestro camino. No quería ser así de dura con Nick, pero me lastimaba lo que él así. Ya no podía pretender que no pasaba nada. Salimos del estadio y por suerte encontramos con facilidad la enorme camioneta Jonas. Apenas unos minutos después de que llegamos nosotros, Joe y Ro nos acompañaron y partimos regreso a casa.

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