lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 112

Cuenta Nick: [sii, leyeron bien NICK;)]

Esa tarde habíamos terminado de filmar al mediodía. Joe iba a volver rápido a casa, por razones más que obvias. De Kevin no sabía demaciado, hacía ya varios días que no cruzabamos palabras. Me separé de mis hermanos en la puerta del set. Por lo visto ambos estaban muy apurados. Yo, por mi parte, salí caminando lentamente hacía el restaurant del lugar. Iba a aprovechar mi oportunidad y almorzar con Miley. Ella se tomaba el receso para almorzar a esa hora y ya habíamos arreglado para vernos. Por alguna razón, ultimamente no podía consetrarme demaciado tiempo en ella. Por otra parte, mi mente estaba en Nati. Después de haber hablado con Kevin, miles de preguntas resurgieron. No sé si se podía hablar de arrepentimiento, pero sí de preocupación. No quería que Nati se sienta mal, y menos por mi culpa. Llegué al restaurant antes de lo pensado. Busqué por unos segundos donde se encontraba Miley, hasta que vi un brazo agitándose en el aire. Me acerqué lentamente, haciéndome paso entre las mesas. Antes de ubicarme en el asiento libre, la saludé con un corto beso sobre los labios.

Miley: Hola mi amor. Como estás?

Nick: Bien y vos?

Mi tono de voz era sumamente apagado. No era falta de ganas de estar con ella, pero algo más ocupaba mi mente en ese momento.

Miley: Yo perfecta. Hoy terminamos de grabar un capítulo divino. Se trata de bueno, Hannah Montana…

Por lo visto ella no se había percatado de mi humor extraño. Luego de escuchar aquello, me desconecté de la conversación. Dejé caer mi mentón sobre mis manos, las cuales se encontraban apolladas sobre la mesa. En ningun momento quité los ojos de ella, pero no escuchaba una palabra que ella decía. No podía dejar de pensar, en cuándo fue que las cosas cambiaron tanto. Desde cuando ella estaba tan distante. La miraba y no la reconcía. Algo en sus gestos, su forma de actuar. Los primero días supuse que se había devido a nuestra distancia y que era cuestión de un poco de tiempo para que las cosas volvieran a ser las mismas. Pero mientras más pasaba con ella, más me daba cuenta que las cosas no iba a volver a tras. Sin embargo, ella era la que yo había elegido. La que quiera o no, tenía todo mi amor. Iba a luchar por estar junto a ella. Desde cuando amar es fácil? Y más allá de eso, por alguna razón no podía dejar de inquietarme por todo lo que a Nati se refería. Y es que en el poco tiempo que habíamos estado juntos, no pude evitar llegar a quererla tanto. Pero no había sido suficiente, tenía que ser consciente de eso.

Miley: Nick, me estás escuchando?

Su pregunta fue un cable a tierra inesperado. No sabía que decirle. Claro que no la estaba escuchando. Abrí la boca, para disculparme cuando el mozo que se encontraba a nuestro lado me interrumpió.

Mozo: Van a pedir chicos?

Me salvó la campana. Él resto de la comida transcurrió con normalidad. La acompañe a Miley hasta la puerta de su set al terminar de almorzar.

Miley: Me llamás hoy?

La tomé por la cintura y acerqué mi cuerpo al suyo.

Nick: Claro. Hablamos a la noche.

Apollé mis labios sobre los suyos y sellamos nuestra pequeña salida con aquel beso. Ni bien terminé con Miley y, mientras me dirigía a la salida de todo el predio, marqué el número de Aaron para que me pasara a buscar. Por suerte, no estaba lejos y no tardó en llegar. El viaje trancurrió en un silencio insoportable. No hice más que mirar por la ventana, esperando con ansias el momento de llegar a casa y poder descansar, más la cabeza que cualquier otra parte del cuerpo. Me despedí de Aaron al momento que detenía el auto enfrente de mi hogar. Si bien no ingresé en la casa con sigilosidad, nadie se percató de mi entrada. Me acerqué a la cocina, y descubrí la razón por la cual las personas que estaban en el piso inferior no me habían escuchado. Kevin y mi mamá se encontraban hablando entretenidamente. En otro momento, hubiera entrado y participado de la charla, sea cual sea, pero dadas las circunstancias y la mala relación que compartíamos con mi hermano, me contuve. Sin embargo, mi inquietud y curiosidad, me obligaron a quedarme escuchando. No iba a hacerlo por mucho tiempo, solo unos segundos.

Mamá: De dónde venís?

Kevin: De la casa de Nati.

Kevin había dado en la tecla exacta para aumentar mi búsqueda de información.

Mamá: Hace mucho que no la veo, porque no le decís que venga un día?

Kevin: Las cosas entre ellas y Nick no están de lo mejor. No creo que quiera venir.

Mamá: Ahhh, ya veo. Y vos la fuiste a ver porque estaba mal?

Un nota de ironía hizo su aparición en la voz de mi madre. Por lo visto no era el unico que sospechaba de tanta generosidad.

Kevin: No me mires así. Esta destrozada. Además, creo que Nick esta cometiendo un grave error.

Por alguna razón, mientras más quería escuchar lo que mi hermano mayor decía más bajaba la voz de éste.

Mamá: Esa Miley nunca me dio buena espina. La madre no deja un segundo de hablar de lo hermosas que son sus hijas. Pero, vos por qué lo decis?

Kevin: Es que…

Lo próximo que pude escuchar después de eso, fue el simple silencio interrumpido por un indescifrable susurro. Cuando ya estaba a punto de irme, sin esperanzas de poder captar nada más, Denisse rompió el silencio.

Mamá: Pero…

Kevin (interrumpiendo): Shhh! Le dije a Nati que no iba a decir nada. A vos te cuento, porque necesito decírselo a alguien y estoy seguro que no vas a decir nada. No me desfraudes, ma!

Sin dejar pasar un minuto más, escuché el ruido de la silla corriéndose. Era la hora de mi salida. Salí corriendo lo más cautelosa y rápidamente posible. Gracias a Dios, sin ser visto, entré a mi cuarto. La intriga me carcomía por dentro. Qué era eso de lo cual se refería Kevin? Ni a Nati ni a Kevin iba a poder siquiera preguntarle. Por otro lado no tenía caso preguntarle a mi mamá, conociéndola como la conosco, iba a ser imposible sacarle una palabra. Lo último que me quedaba era hablar con Miley. Mi cabeza, ya un tanto traumada por todo lo vivido, no conseguía siquiera acercarse a un desenlace. Qué tenía Miley?

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