martes, 24 de febrero de 2009

Capítulo 137

Cuenta Ro:

Al llegar nuevamente a la mesa, a los tres se nos pasó la misma pregunta por la cabeza: ¿Qué había pasado con aquellos dos? Si nos poníamos a analizarlo, la respuesta era medio obvia, se habían peleado. Pero, ¿Cuál había sido la razón de su pelea? Si lo pensabas con detenimiento, su respuesta podría o no ser tan obvia. Al sentarnos cada uno en el lugar que le correspondía, tanto Kevin como Nick se levantaron y, sin decir una palabra, se dirigieron a buscar su comida.

Ro: ¿Los esperamos para comer?

Pregunté, creyendo que sería grosero no hacerlo. Joe me miró intensamente a los ojos y me di cuent que no tenía muchas intenciones de querer esperaos, sin embargo lo hizo. Por suerte, no tardaron demaciado en llegar. Cuando todos nos hallabamos en la mesa, el silencio predominó como única conversación.

Joe: ¿Mañana vamos a salir de nuevo?

Como era de esperarse, Joe, una vez más, rompió aquel tenso ambiente. A su vez, era fácil percibir el entusiasmo en su voz y, tenía que admitir, a mí también me entusiasmaba el hecho de salir a con ellos.

Kevin: Deben quedar un montón de lugares que ver…

Acotó el hermano mayor para sorpresa de la mayoría. Si bien se notaba con claridad que estaba enojada con Nick, seperaba muy bien sus sentimientos para dirigirse al resto del grupo.

Nati: Podemos quedarnos por el centro, sin alejarnos tanto del hotel de los chicos.

Al decir esto, Nick, que había estado ensimismado en sus pensamientos y sin quitar la mirada del plato de carne, levantó la vista con un gesto sorprendido.

Nick: Igual lo mejor sería salir, no quedarnos en el hotel.

Dijo Nick, apenas unos sgundos después del comentario de Nati.

Ro: En eso estoy de acuerdo. Pero bueno, podemos ver que hacemos.

Joe: ¿A qué hora salen del colegio mañana? Así las pasamos a buscar.

Ro: Mañana es martes? A la una de la tarde.

Nati: Salimos, comemos algo y después tenemos toda la tarde.

Por lo visto, ya habíamos arreglado nuestra próxima salida en ese pequeño citytour improvisado por Buenos Aires. Terminamos de comer el postre y decidimos quedarnos allí hablando de distintos temas, simplemente pasando tiempo juntos y poniéndonos al día de todo lo sucedido aquellos dos meses que estuvimos separados.

Cuenta Nati:

Casi al mismo tiempo, tanto Ro como yo, miramos nuestros relojes. Ya hacía varias horas desde que habíamos salido del colegio y habíamos dicho en nuestras casas que volveríamos no muy entrada la tarde.

Nati: Me parece que ya es hora de que vallamos volviendo, ¿no les parece?

Pregunté a todos en la mesa, y por unanimidad decidieron que estaba en lo cierto. Una vez más, llamaron a Aaron y al otro guardaespaldas que yo desconocía y en menos de unos minutos ya se encontraban en la puerta esperando por nosotros.

Joe: Podemos arreglar un día de estos salir con sus amigas. Tengo muchas ganas de conocerlas.

Dijo Joe, como una realidad y no como una pregunta.

Nati: ¿Cuándo se supone que llegan oficialmente a la Argentina?

Pregunté para poder manejar mejor nuestras salidas aquella semana.

Kevin: El miércoles por la noche. Igualmente el miércoles no podemos salir del hotel “bajo ningun concepto”.

Dijo, materializando las comillas con un movimiento de su dedo índice y mayor. Aquella no era una muy buena noticia, teníamos tan solo un día más para estar con ellos cómodamente, dado que los próximos días serían un infierno.

Joe: Entonces no vamos a tener tiempo para hacer ambas cosas.

Dijo Joe, un tanto decepcionado de no tener aunque sea UN día más.

Nati: Sí podemos.

Dije al intante con una sonrisa en mi rostro. Por lo visto él no entendía demaciado a que me estaba refiriendo.

Nati: Salgamos a la tarde por el centro y después vengan a cenar a mi casa. Yo invitó a mis amigas y listo.

Kevin: ¿Pero no tiene colegio al otro día? No queremos que dejen sus obligaciones…

Ro: No nos cuesta nada…

Dijo ella, citando una de sus frases. Casi al instante que decía Ro esto, el auto se detuvo frente a la puerta de mi edificio. Empecé a despedirme de todos, dando por sentado que la salida ya estaba planificada.

Nati: Bueno, entonces a la una nos vemos. Chau Ro. Chau chicos. Chau Aaron.

Dije en voz alta, saludando a todos. Todos me saludaron animadamente, hasta Aaron, excepto Nick que apenas si balbuceo algo que quise entender como una despedida. Estos cambios de actitud de Nick y sus peleas con Kevin me tenían loca. Tenía que intentar no pensar al respecto, dado que sino iba a empezar a desprimirme nuevamente. Tenía que tener en la cabeza, que todo iba mejorando. Que poco a poco, mi relación con Nick estaba volviendo a ser cordial y de amistad, y por lo menos ahora podíamos soportarnos en las salidas. Subí a mi casa y abrí la puerta de ella. Como era de esparse, estaba vacia, como todas las tardes. Aproveché, y no dejé pasar un segundo más sin llamar a alguna de mis amigas. Simplemente iban a morir cuando les contara con quien nos ibamos a encontrar a la noche siguiente.

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