lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 94

Cuenta Nati:

Terminamos de comer y volvimos todos al set. Intenté lo más que pude evitar mirarlo a Nick, realmente me hacía muy mal. Junto a Ro nos sentamos en las gradas y seguimos mirando la filmación. Mientras hablabamos de cosas sin importancia, no pude evitar seguir a Nick con la mirada a cada lado que iba. Él por supuesto, en ningun momento miro para dónde nosotras nos encontrábamos. Casi a las cinco en punto, el director indicio la finalización de las filmaciones y minutos más tarde Chelsea y Joe se encontraban hablando alegremente con nosotras. Nick y Kevin, por su parte, habían salido del set, camino al estacionamiento.

Chelsea: Ya se van?

Dijo refiriéndose a los otros dos hermanos.

Joe: Si, ya nos vamos todos.

Chelsea: Bueno, entonces vamos que los acompaño hasta la camioneta.

Salimos y honestamente no le presté demaciada atención a la conversación entre Ro, Joe y Chelsea. Mi mirada y mi mente estaban perdidas en la persona que caminaba delante de mí. No podía creer, como algunos días atrás hubiera estado abrazada a su cintura, oliendo su perfume dulzón, sintiendo su calor tan cerca de mi cuerpo. Y sin embargo, me encontraba a varios metros de distancia, rodeada de gente pero igual con un sentimiento de soledad que no podía controlar. Sin tardar más de algunos minutos, Aaron llegó manejando la camioneta. Nos despedimos de Chelsea y los cinco subimos, sentados en nuestras posiciones de siempre. No podía cruzar miradas con él, por eso no quite mi vista de la ventana. Perdiendo la mirada cada auto que pasaba a nuestro lado, cada casa, cada árbol, cualquier cosa era mejor. Luego del viaje más largo y doloroso, llegamos. Me bajé lo mas rápido posible. Me asomé y la abracé a Ro.

Nati: Gracias por todo lo de hoy amiga.

Ro: Sabes que cualquier cosa me llamas.

Nati (separándome): Lo sé. Chau chicos.

Dije un chau general, con la vaga esperanza que aunque sea me dedicara una sonrisa. Sin embargo, ni siquiera dio vuelta la cabeza para despedirse. El único que se sintió aludido fue Joe, que se despidió de mí cálidamente. Casi corriendo llegué a la puerta al momento que la camioneta daba vuelta en la esquina y se perdía de vista. Subí la escalera lo más rápido que pude y me tiré sobre la cama. Sin levantar la cara de la almohada, lloré desconsoladamente. En el fondo había ido aquella tarde solo por él. Tenía la ínfima esperanza que me dijera algo, que me dijera que me extrañaba tanto como yo lo hacía. El choque con aquella realidad, hizo qe quedara devastada y que aquella noche fuera una de las tanta que no había podido dormir.

Cuenta Ro:

El tiempo que pasaba con Joe se me pasaba volando. Antes de que pudiera notarlo, era miércoles por la mañana. Ese día Joe no tenía filmación y había aprovechado para colarme en su habitación y mirar la tele abrazada a él. No tenía ni idea de qué estabamos mirando, mi atención estaba en otra cosa. Me acurruque en su pecho y dejé que las mariposas que se encontraban en mi estomago hicieran una fiesta en él.

Joe: Tenes arreglado algo con alguien hoy a la noche?

Preguntó de la nada Joe. Levanté la mirada con una nota de insertidubre.

Ro: Sí, Justin Timberlake me llamó para que fueramos al bowling. Si queres lo llamo y le digo que no.

Joe: Dale! Te estoy hablando en serio.

Ro: Yo también!

Le dije ebosando una sonrisa burlona. Amaba hacerlo enojar. Acomodé aún más mis brazos sobre su pecho y le di un pequeño besos sobre los labios.

Ro: No te enojes!

Le di otro beso y entonces su expresión volvió a cambiar.

Joe: Si te digo que para las seis de la tarde estes lista y cambiada para salir, que me decis?

Ro: Que no me gusta quedarme con la intriga y que quiero que me digas qué tenes en mente.

Joe: Es una sorpresa.

Ro: Por lo menos decime a dónde vamos a ir, así sé qué me tengo que poner.

Joe: Pongas lo que te pongas vas a estar hermosa.

Dijo y me dio otro beso. No podía ser que con una frase y una acción tan simple, me descolocara de semejante manera. Finalmente, terminé accediendo. Cerca de las cuatro de la tarde, luego de terminar de comer y hacer tiempo, me fui a bañar. Me tomé mi tiempo para elegir qué ponerme. Realmente no tenía ni idea, dado que tampoco sabía a donde me llevaría. Terminé decidiéndome por un vestido azul corte princesa y unos stiletos negros, nada especial. Bajé la escalera con delicadeza para encontrarme con Aaron en el piso inferior.

Ro (un poco desespcionada): Y Joe?

Aaron: Yo te voy a llevar hasta donde te espera Joe.

Ro: Bueno…

Dije un tanto decepcionada. Lo seguí a Aaron camino al garage y nos subimos al auto plateado que solía manejar Joe. Tracurrió todo el camino en silencio. Sentía los nervios en el estómago, no podía esperar más para saber a donde me estaban llevando. Cerca de unos diez minutos después de haber salido, llegamos a una calle que bordeaba la costa. No tenía idea en donde me encontraba, pero para todo lados que mirara, mi deslumbraba que lo veía. Desde casas hasta restaurants, todos muy lujosos. No podía ser que fueramos a comer en alguno de aquellos lugares. Si bien era un día de semana, estan todos repletos. Eso no era para nada seguro para él. Finalmente, antes de lo que yo pensaba, el auto se detuvo.

Ro (mirando para todos lados): Es acá?

Dije enfatizando en la palabra ACA y poniendo cara de incredulidad.

Aaron: Si

No esperé más y me baje del auto. Esperaba que Aaron también lo hiciera, dado que no podía ver a Joe por ningun lado. Casi al intante que me separé del vehículo, éste aceleró y tras escucharse un fuerte chirrido desapareció de la vista. Antes de que pudiera mirar con más antención y descubrir en donde me encontraba, una voz hizo que se me pongan los pelos de punta.

???: Esperabas a alguien?

Me di vuelta casi al instante y me encontré con el hombre de mis sueños. Estaba tan lindo, que era imposible de creer. Estaba vestido con unos pantalos chupines elegantes y un pulóver por el cual se podía ver su camisa y su corbata. Me alegraba no haber ido vestida demaciado sport. Sin importarme nada más, lo tomé por el cuello y le dije:

Ro: Ya no…

Le di un beso en los labios y finalmente no pude aguantar las ganas de empezar con mi interrogatorio.

Ro: Bueno, me vas a decir a donde vamos a ir?

Joe: No vamos a ir a ningun lado, ya llegamos.

Por la expresión en su rostro, pude notar que amaba dejarme con la intriga.

Ro (mirando para todos lados): Pero Joe, no veo más que… bueno ESO.

Joe: Exacto, ahí vamos a cenar.

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