lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 78

Cuenta Ro:

Terminé mi desayuno y emprendí mi camino de vuelta. No sabía que era lo que tenía aquel lugar, si era el aire marino o la tranquilidad, o ambas, pero me llenaba de paz. Era simplemente lo que necesitaba. Cuando me encontraba casi a una cuadra de la casa de Mike, mi celular comenzó a sonar. Era Nati, por lo visto nos habían invitado a ir al mini-golf. Moría de ganas de verlos, de verlo a ÉL, pero no sabía si era lo que realmente me haría bien. Entré y me encontré en el living con Nati.

Nati: Y?

Ro: Y que?

Nati: Vamos o no?

Me miro con cara insistente. Sabía que ella moría por ir, no se cansaba de ellos. Y quien lo haría? No pude negarme.

Ro: Me queda otra?

Nati: NO :)

Dijo y me abrazó. No pasó ni un minuto que Nati ya le estaba avisando a Nick por mensajito de texto que los esperaríamos a las cinco. Antes de que me diera cuenta ya eran casi las tres. Por suerte ya estaba bañada, solo me quedaba cambiarme. Fuimos ambas con chupines de jean y unos sweaters arriba, al fin y al cabo ibamos a ir a jugar mini-golf. Todavía no lo había visto a Mike, pero le había avisado que iba a salir con ellos. No había hecho ningun comentario al respecto. Faltaban algunos minutos para las cinco cuando bajamos con Nati y esperamos sentadas en el sillon del living. Casi sobre la hora, Mike entró por la puerta. Pensé que quizas iba a estar enojado, aunque no lo estaba. Llegó me saludo con un beso y se sentó entre Nati y yo.

Mike: Ya se van?

Ro: Cuando…

Antes de que pudiera terminar la oración escuchamos el timbre de la puerta.

Nati: Si, ya nos vamos.

Dijo Nati al momento que se paraba y se dirigía hacia la puerta. Después de todo lo que había pasado el fin de semana, Nati estaba siendo un poco dura con su primo.

Mike: Las acompaño hasta la puerta.

Ambos nos paramos y me tomó por la cintura. Nati, que estaba más adelante que nosotras, abrió la puerta y nos encontramos con Aaron.

Nati: Hola Aaron.

Aaron: Hola Nati. Estan listas?

Nati: Si…

Aaron no notó la presencia de Mike, simplemente se dio vuelta y se dirigió hacia la camioneta, escoltado por Nati. Entonces sin decir más nada, Mike me tomo por la cintura y me dio un beso. Morí de vergüenza, no quería que Joe me viera con él, simplemente no quería. Lo hice lo más corto posible y me despedí.

Ro: Chau Mike.

Dije y salí corriendo para no quedarme atrás. Llegué justo en el instante que Nati abría la puerta.

Cuenta Nati:

No me gustaba para nada la actitud de Mike, pero, que más podría hacer? Me apuré a llegar a la camioneta. Cuando estaba abriendo la puerta, sorpresivamente Ro apareció a mi lado. Entramos en la camioneta y nos encontramos con los tres hermanos de nuestros sueños. Pensé que Kevin se quedaría, aunque por lo visto esta vez no le importo que yo estuviera allí. Me senté, como ya era costumbre, en el último asiento, junto a Nick.

Nick: Hola…

Dijo y me dio un beso en los labios. No pude evitar ebosar una sonrisita tonta. Ro se sentó al lado de Joe, aunque éste apenas le dirigió la mirada.

Ro: Hola chicos…

Joe no respondió. El viaje camino al campo de mini-golf trancurrió casi en total silencio. Quizas lo rompíamos de vez en cuando Nick y yo, pero nunca para decir nada especial. En menos de lo pensado ya habíamos llegado.

Nati: Tu papa no viene?

Nick: Ya está aca. Es que nosotros vinimos directo de la filmación…

Por lo visto no era la única que había notado la situación tensa entre Ro y Joe, Nick también lo había hecho.

Nick (hacia Ro): Saliste hoy Ro?

Preguntó, intentando sacar algun tema de conversación. Aunque no dijo nada, me dí cuenta que Joe estaba prestando atención a cada palabra de Ro.

Ro (un tanto sorprendida): Emm, si. En realidad no fue nada especial, fui a desayunar a un parque que queda a unas cuadras de mi casa. Es divino, me llena de paz. De vez en cuando me gusta estar sóla y ese lugar es perfecto.

Así siguieron charlando Nick y Ro. Estaba empezando a oscurecer. Tomé mi celular y miré la hora, eran las cinco y media, pero claro, siendo pleno invierno, oscurecía rapidamente. Entramos y estacionamos en un estacionamiento enorme totalmente vacio. Nos bajamos de la camioneta y nos dirigimos a un salón que se encontraba a unos metros. Allí nos encontramos con el padre de los chicos. Al ver a sus hijos, los abrazo a los tres y luego se dirigió a nosotras.

Kevin padre: Por fin las conosco. Mis hijos me hablaron un montón de ustedes.

Ambas nos acercamos tímidamente y estrechamos manos con el Señor Jonas.

Kevin padre: Les presento a mi amigo Peter. Él es el que nos permite estar hoy acá.

Los cinco lo saludamos y nos dirigimos a fuera. Era un campito hermoso, lleno de verde, subidas y bajadas, muñecos y muchas cosas más. Por un instante Peter desapareció, y al minuto siguiente apereció con cinco palos, un papel y una lapicera.

Kevin Jr: Pa, vos no vas a jugar?

Kevin padre: No chicos, jueguen ustedes. Yo tengo mucho para hablar con Peter. Cualquier cosa estamos sentados adentro.

Apenas se fueron comenzó el juego. Por primera vez desde que lo había conocido, Kevin no hacía de cuenta que no existía y por lo menos me miraba calidamente. Pasamos por distintas canchas, hasta llegar a la más difícil, el molino.

Nick: Si la hago en menos de tres tiros me debes un beso…

Me dijo al oido justo antes de tirar…

Nati: Y si no?

Nick: Me debes dos ;)

No pude evitar reir en voz alta. Por alguna razón sentía que eramos los únicos que disfrutaban del juego. Nick empezó a jugar. Uno, dos, tres, cuatro tiros y por fin embocó. Terminamos los dos del otro lado del molino, solos.

Nick: Me debes algo vos…

Dijo y se paró con las manos en su cintura. Me causo mucha ternura. Simplemente pasé los brazos por el espacio que qedaba entre sus brasos y su torso y le di un dulce beso. Cerré los ojos y lo prolongué por varios segundos. Me separé y noté como él sonreia.

Nick: Falta…

Antes de que pudiera terminar, lo interrumpí con otro beso, esta vez más corto.

Nick: Pensé que ibas a darme dos como el primero…

Antes de que pudiera contestarle a eso, una pelotita aparecio cruzando el molino y detrás de ella Joe, Ro y Kevin. Nos separamos y noté como Kevin no nos sacaba la vista de ensima. Terminamos con nuestro último hoyo y nos dirigimos al salón, muertos de hambre. Entró primero Kevin, luego Nick y por último yo. Cuando la puerta se cerró detrás de mí, me dí cuenta que Joe y Ro se habían quedado afuera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario