lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 96

Cuenta Nati:

Los días se me hacían insoportablemente largos. Si bien había dejado de llorar, no podía disfrutar de las cosas. Salía a caminar y no podía evitar en pensar. Eso era lo que necesitaba, DEJAR DE PENSAR! Pero claro, eso era demaciado pedir. Cómo iba a tener tanta suerte de que mi corazón y mi cabeza si pusieran de acuerdo? Era simplemente imposible. Mike me había estado invitando a salir con sus amigos desde hacía ya varios días, aunque intentaba con todas mis fuerzas evitarlo. No tenía las fuerzas suficientes para, ensima, tener que aguantar a Chad. Por suerte, todos los días hablaba con Ro. Hasta a veces varias veces en un mismo día. Eso me reconfortaba, me hacía sentir muchísimo mejor. Verla tan feliz, tan llena de vida, me ayudaba y no saben cuanto! Siempre que ella me contaba sus anécdotas con Joe, sus salidas, todo. Vivía la felicidad de mi amiga como propia, y eso era lo que necesitaba. Era la mañana del sábado y yo me encontraba, entonces, acostada en la cama. Me debatía para mis adentros, entre ir o no ir. Era más que obvio, que las ganas de no ir les iban ganando por goleada a las otras. Sin previo aviso, mi celular comenzo a sonar y vibrar sobre la mesita de luz, hacíendo que el ruido me obligará a atender lo antes posible.

Nati: Hola?

???: Hola Nati, te desperté?

Era Ro.

Ro: Mirá te llamaba porque hace un rato los chicos salieron a hacer una seción de fotos a no se donde, y me da no se qué quedarme aca sola en la casa.

Hizo una pausa. Yo no la interrumpí.

Ro: Bueno, pensé que podíamos salir a hacer algo…

Nati: Dale. No tengo problema.

Realmente tenía ganas de desperjarme, sabía que eso iba a hacerme muy bien.

Ro: Bueno ahora en media hora estoy por allá. Un beso amiga.

La saludé en forma de despedida y corté el teléfono. Me levanté con delicadeza de la cama y me pusé hacer todo lo que tenía que hacer para poder marcharme tranquila. Era casi imposible de creer en mí, pero la habitación estaba bastante ordenada, así que no tuve que preocuparme por ella. Simplemente busqué algo para ponerme y me dirigí al baño a asearme un poco. Salí y me dispuse a colocar todo lo necesario en mi cartera cuando mi celular comenzó a sonar nuevamente.

Nati: Ahí salgo Ro!

Ro: Bueno, dale que estoy con el taxi que nos está esperando.

Guardé todo como pude en la cartera y la cerré a presión. Bajé las escaleras casi corriendo y salí de la casa cual ráfaga de viento. Como me lo había predicho, allí se encontraba Ro esperándome dentro del taxi. Subí lo más rápido que me fue posible y partimos.

Nati (después de saludarla): Qué tenes pensado hacer?

Ro: Me tome el atrevimiento de decidir por las dos…

Dijo ebosando una enorme sonrisa. Se la notaba muy feliz. Y como para no estarlo, no?

Nati: A ver…

Ro: Bueno yo estuve pensando, que ya que tenemos la fiesta de Chelsea, podíamos irnos de shopping y ponernos lo más lindas que nos sea posible.

Se escuchaba tan entusiasmada que no pude negarme. Los ojos le brillaban y no debía ser yo la que le pinchara el globo. Sinceramente no tenía muchas ganas de ir a aquella fiesta, por razones obvias. Sin embargo, iba a hacer todo lo posible para estar bien, había decidido no dejarme vencer y demostrarme a mí misma que soy más fuerte que cualquier hombre.

Cuenta Ro:

Aún en el taxi le preguntamos al conductor si nos recomendaba un shopping. Éste nos llevó hasta uno de los shoppings más grandes del centro de Los Ángeles. Le pagué y bajamos hablando de todo lo que ibamos a hacer. Si bien pude notar que Nati había perdido esa sonrisa y ese brillo en los ojos que tenía cuando estaba con Nick, sabía que estaba mucho mejor que días atrás. Tarde o temprano, todos nos reponemos, y ella lo estaba empezando a llevar bastante bien. Por lo menos ahora, no se había negado a salir.

Nati: Soy toda tuya. Vos decime a donde vamos y yo te sigo.

Dijo en cuanto cruzamos la puerta de aquel enorme shopping. Teníamos toda la mañana y toda la tarde para pasarla allí y no pensaba desperdiciar un solo segundo.

Ro: Tengo pensando en tener un día sólo para nosotras. Y cuando digo esto, me refiero a que pienso comprarme toda ropa para hoy, ir a la peluquería, manicura, pedicura, TODO!

Nati me miro incrédula. Por lo visto no se esperaba esto de mí, pero estaba dispuesta a dejarnos como nuevas.

Nati: Te juro que no te reconosco amiga.

Yo contesté solo con una risa.

Nati: Bueno entonces, chapa y pintura para las dos?

Ro: Siii!

Dije al momomento que la tomaba de la mano y empezamos nuestro tour dentro del shopping. Decimos que lo más conveniente iba a ser dedicarnos a la ropa primero y así ya salíamos arregladas para la fiesta. Como era característico en nosotras, super indecisas, dimos varias vueltas hasta conseguir lo que realmente queríamos ponernos. Casi a la hora de almorzar ambas conseguimos nuestros atuendos. Por su parte, Nati iba a ponerse un vestido balloon color violeta y unos zapatos con taco chino. Yo, por otra parte, iba a usar un vestido sencillo color gris y unas sandalias hacíendo juego. Llenas de bolsas, fuimos al patio de comidas y comimos algunas hamburguesas. Me alegraba darme cuenta que Nati estaba totalmente distraida y que por momentos, parecía la Nati de algunos días atrás, la que a mí me gustaba ver. Terminamos de comer y nos dirijimos al gigantesco salón de belleza de aquel lugar. Como lo teníamos planeado, hicimos de todo. Desde manicura hasta peluquería, pasando por maquillaje y todo lo que puedan imaginarse.

Nati: Me siento una estrella de Rock…

Dijo Nati al momento que la estaban maquillando, casi llegando al final de nuestra visita al salón. Nada mejor que una buena tarde de shopping para levantarle los ánimos a cualquiera. Salimos del shopping listas para la fiesta y realmente era un alivio, ya que nos quedaba muy poco tiempo para preparnos. Finalmente, tomamos el primer taxi disponible que pudimos conseguir y partimos camino cada a una a sus respectivos lugares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario