Cuenta Nick:
Siempre que termina una etapa, una nueva debe comenzar. Y esta ya la estaba empezando con el pie izquierdo. Salí de la casa de Miley antes de que las cosas empeoraran aún más. Empecé a caminar sin un rumbo fijo, mientras que sacaba mi celular del bolsillo trasero de mi pantalón. Sin pensarlo demaciado, llamé a Aaron quien por suerte no se encontraba lejos y me encontró en un abrir y cerrar de ojos. Me subí al coche y cerré la puerta con un estrepitoso ruido.
Aaron: A dónde vamos?
Si tan solo yo lo supiera…
Nick: A casa.
Aaron arrancó el auto y comenzamos nuestro camino de regreso. Por alguna razón el auto marchaba a la mínima velocidad. Lo miré a Aaron y noté que estaba esperando a preguntarme algo.
Aaron: Está todo bien?
Nick: No… no está todo bien.
No sabía si era lo correcto hablar de este tema tan delicado con él, pero simplemente necesitaba descargarme con alguien. Él no dijo nada, simplemente me miró expectante esperando que siguiera hablando.
Nick: Cometí el error más grande. Elegí mal y ahora la única chica que de verdad me quiso se esta tomando un avión tan lejos de mí que de solo pensarlo…
Aaron: A mí me parece que hizo bien en aclarar las cosas con
Por lo visto Aaron la tenía mucho más clara de lo que yo pensaba.
Nick: Ya es tarde Aaron. Ella ahora se debe estar yendo. Ya está. La perdí.
Dije bajando la cabeza y sientiendo con gran pesar las palabras que pronunciaba.
Aaron: Ella todavía no se fue. El avión sale en una hora. Tenemos diez minutos para llegar, si es que todavía no empezaron con todos los trámites.
Nick: Y qué esperamos? VAMOS AARON. DALE!
De solo pensar que había una posibilidad de recuperarla hacía que mi corazón latiera con fuerza. Al momento que le decía eso a Aaron, éste aceleró el auto y tras un chirrido de las llantas, nos dirigímos a toda velocidad al aeropuerto. No podía dejar de hecharle vistasos al reloj a cada segundo, estando pendiente de llegar a tiempo. Los minutos pasaban con rápidez, y sentía que no llegábamos más, cuando el auto por fin entro al predio del aeropuerto y se estacionó frente a la puerta del mismo.
Nick: Gracias Aaron…
Comencé a agradecerle pero él me interrumpió.
Aaron: Dale Nick. No es momento de agradecer ahora. Valla!
Tenía toda la razón, ya habría tiempo de agradecimientos. Bajé a toda velocidad hacia la entrada y al encontrarme dentro, empecé a buscar por todos lados en donde estarían mis hermanos. Antes de siquiera poder buscar por más de unos minutos, un pequeña persona me detuvo el paso.
???: Vos sos Nick Jonas?
Inquierió con una fina y tierna voz. Bajé la vista para ver quien me hablaba y me encontre con una niña de no más de cinco años. Adoraba a mis fans, pero ese no era el momento de hacer sociales con ellos.
Nick (dubitativo): Yo… bueno yo…si… pero ahora no puedo…
Dije al momento que me ponía en puntas de pies y buscaba a mis hermanos, con la esperanza de que todavía no se hubiesen ido las chicas. Sin embargo, antes de poder seguir caminando por aquel inmenso y superpoblado lugar, los llantos de mi pequeña fan me sacaron de mis pensamientos.
Fan: Yo solo quería un autógrafo…
El que había empezado como unas inocentes lágrimas, se habían transformado en un lamento desconsolado que estaba llamando la atención de todo aquel que pasaba cerca nuestro.
Nick: Bueno mi amor, dame el papelito que te doy el autógrafo.
Como arte de magia, la nena dejo de llorar y una sonrisa enorme apareció en su rostro. Luego de darle el autógrafo, le di un abrazo y desaparecí lo más rápido que pude de allí. Retomé mi búsqueda rápidamente, aunque un poco desesperanzado a causa de la cantidad de gente que había allí. Volví a ponerme en puntas de pie y finalmente vi la cabeza de mi hermano mayor con una mano que ondeaba en el aire. El pánico me invadió, cuando me di cuenta que se encontraba sólo con Joe y que se estaban despidiendo a lo lejos de Nati y Ro. Seguí el camino de sus miradas y las ví a ellas subiendo las escaleras eléctricas. Hice todo lo posible para que ella lograra verme, pero mis esfuerzos fueron en vano. Cuando las chicas desaparecieron, mis hermanos comenzaron su camino de regreso y chocaron conmigo. El más sorprendido de todos fue Joe, ya que por alguna razón tenía el presentimiento que Kevin esperaba mi llegada.
Joe (casi a los gritos por la sorpresa): Qué hacés acá?
No respondí a su pregunta, simplemente lo ignoré. Lo miré a Kevin con la mirada perdida.
Nick: Ya se fueron?
Kevin: Acaban de irse para empezar los trámites de
Al escuchar eso sentí como si me tiraran un balde de agua fría ensima. Un punzante dolor de cabeza me invadió en un minuto. Agaché la cabeza y la apollé en el pecho de mi hermano mayor. Éste me abrazó en consuelo sin decir una palabra.
Nick: La perdí Kev.
Kevin (seperándose de mí y mirándome a los ojos): Todavía no se fue Nick. Tenés una posibilidad.
Nick: Pero no puedo ir a verla. Si tan solo hubiera llegado dos minutos antes…
Joe: Y llamála por teléfono.
Nick: No me atendería. La conosco.
Sin emitir sonido, Kevin me extendió su celular con una pequeña sonrisa en su rostro.
Cuenta Nati:
Odiaba tener que hacer lo trámites de Aduana. Era realmente tedioso. Tomé mis pertenencias, mi celular y todos mis metales y los puse sobre los rodillos para que los inspeccionaran. Ro hizo lo mismo y luego de algunos minutos pudimos salir de aquel horrible lugar. Así como todo el aeropuerto, la sala de preembarque estaba repleta de gente. Noté, que si bien Ro no estaba llorando, el dolor se veía en sus ojos.
Ro (con la voz apagada): Voy a caminar por el freeshop. Te molesta si voy sola?
Nati: Para nada amiga. Segura que no querés que valla con vos?
Ro: No, gracias. Quiero estar un rato sola.
Me daba mucha lástima por todo lo que ella estaba pasando y me hubiese gustado poder hacer algo para ayudarla. Sin embargo, si prefería estar sola, yo la entendía. Busqué algunos segundos y con gran rapidez encontré un asiento libre. Me senté en él y tomé mi celular para entretenerme un poco con sus juegos. Al abrirlo y mirar la pequeña pantalla, pude ver que tenía varias llamadas perdidas de Kevin. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo del solo hecho de pensar que algo les hubiera pasado. Estaba dispuesta a llamarlo, cuando él lo hizo primero.
Nati: Hola Kevin. Pasó algo?
Dije un tanto apurada.
???: No soy Kevin…
Dijo una voz que me era sumamente familiar y que me puso la piel de gallina al momento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario