Cuenta Nati:
Me deshice del enlace con Kevin y me acerqué a la mesada de la cocina donde descansaba el paquetito que había traído.
Nati: Y qué trajiste de rico?
Estaba poniendo todas mis fuerzas para hacer de aquella una gran tarde.
Kevin: No sé si te valla a gustar. Traje comida china.
Nati: Sí, me gusta.
Él sonrió aún con más fuerza luego de mi aprobación. Kevin se levantó de la silla donde estaba comadamente sentado y se dirigió a donde yo me encontraba. Empezó a desarmar el paquete que había traido, cuando yo lo detuve apollando una de mis manos sobre las suyas. Él se detuvo en seco, y me miró desconsertado.
Nati: Esperá! Que te parece si comemos en el jardín? Esta hermoso afuera.
Mi boca se torció levemente intentando hacer una pequeña sonrisa.
Kevin: Bueno dale.
Nati: Que agarro?
Kevin: Trae algo para tomar y vasos. El resto esta acá.
Nati: Bueno. Y unas servilletas de papel llevo.
Dije al momento que me daba vuelta y buscaba las cosas necesarias.
Kevin: Dale!
En mi mano derecha llevaba los dos vasos de vidrio y en la otra una botella de gaseosa. Luego de cerrar la puerta de la heladera con el pie, estaba todo listo. Sin decir más nada, nos dirigimos a la puerta de vidrio que separaba la cocina del jardín. Caminamos hasta un banco que se encontraba cerca de la pileta. Como un dejavu, recordé la noche de la fiesta de cumpleaños de Mike. Cerré los ojos por un momento y los recuerdos pasaron fugazmente uno a uno por mi mente.
Kevin: NATI!
El inesperado grito de Kevin hizo que me sobresaltara. Como resultado de eso, no pude evitar dejar caer los vasos al piso. Abrí los ojos como platos. Mi miraba vagaba desde los vasos hechos añicos hasta el rostro de Kevin. Me llevé la mano, que antes tenía las copas, a la frente y la froté levemente.
Nati: Que tarada!
Kevin: Yo te ayudo.
Nati: No, dejá. Te podes lastimar. Voy a buscar otros vasos y un poco de diario para envolver este vidrio.
Antes de que Kevin pudiera seguir insistiendo en ayudar, desaparecí de su vista. Entré como un rayo en la cocina y empecé a buscar lo que necesitaba. Si bien me mantenía ocupada, mi mente no dejaba de pensar en aquella noche. De recordar, de revivir, de lastimarse una y otra vez.
Nati: BASTA NATALIA!
Razoné en voz alta al momento que encontraba todo lo que necesitaba y me daba vuelta para volver con mi invitado.
Kevin: Basta?
Los ojos volvieron a salirse de sus órbitas. Cómo hizo para escabullirse tan ágilmente sin que siquiera lo notara? O era que estaba tan concentrada en mis pensamientos que se podría haber desatado la tercer guerra mundial en el jardín que nunca la hubiera escuchado?
Nati: Nada, no tiene importancia. Vamos?
Kevin: Sí, vamos. Pero ahora me vas a contar todo.
Todo? Odio ser tan transparente a veces. Tenía miedo de entrar en otro estado de catársis y escupir todas mis penas otra vez. Salimos al jardin una vez más. En el banco cerca de la pileta, el paquetito de comida nos esperaba humeante. Kevin lo tomó entre sus manos y nos sentamos en el lugar vacante.
Kevin: Bueno empezá…
Eso era lo que quería? Eso iba a tener.
Cuenta Ro:
Hacía ya mucho tiempo que me había depertado. Sin embargo, no me había levantado de la cama. Qué sentido tenía hacerlo si no había nadie en la casa? Los chicos estaban filmando, Frankie en la escuela y los señores Jonas había salido. No quise preguntar a dónde. Estaba pensando en cosas sin sentido, cuando escuché un ruido proveniente del piso inferior. Un escalofrío recorrío mi cuerpo. Lo primero que se me vino a la cabeza fue la posibilidad de que hubieran entrado a robar. Sin pensarlo, salí de la cama de un salto y me acerqué la puerta. La abrí levemente y escuché con atención por la endija que dejaba. La persona que antes había estado haciendo ruido en el piso de abajo, ahora estaba subiendo las escaleras. Busqué desesperadamente algun elemento contundente con el cual poder pegarle si era necesario. El sonido proveniente de esta persona, era cada vez más y más cercano. La repiración se me estaba empezando a acelerar y el miedo se alojaba en cada porción de mi cuerpo. Advertí que el intruso empezaba a abrir la puerta de mi habitación con sumo cuidado. Me escondí detrás de la puerta esperando el momento oportuno para actuar. Casí al momento que estaba por partirle el florero en la cabeza, éste giró y pude ver su rostro con claridad.
Ro: JOE!
Grite un poco aliviada y un poco molesta.
Joe (pasmado): Qué haces con eso?
Dijo refiriéndose al florero que yo estaba dejando en su lugar correspondiente.
Ro: Iba a regar las flores.
Dije irónicamente.
Joe: Hagas lo que hagas no vas a lograr que sean más lindas que vos.
Me dijo al momento que me guiñaba un ojo. Sin poder soportarlo más y sin importarme el hecho de que estaba en pijama, me lancé a sus brasos y lo besé con frenesí. Luego de unos segundos, me separé de él y tomé una bocanada de aire. Realmente este chico me quita la respiración.
Ro: Qué hacés acá? Pensé que tenían que filmar.
Joe: Si te molesta me voy.
Dijo al momento que daba media vuelta. En mi afán de detenerlo, lo tomé por el brazo y lo acerqué aún más a mí.
Ro: Sabés muy bien que nada me pone más feliz a que estés acá.
Joe sonrió tímidamente al momento que apollaba sus labios sobre los míos y formaba un corto pero tierno beso.
Joe: Bueno sí, fui a filmar. Pero hoy terminamos al mediodía y quería darte una sorpresa.
Y sí que lo hizo! Habiendo dicho eso, nos sentamos en la cama deshecha. Yo, por mi parte, me encontraba en la porción más cercana a la almohada, con mis piernas cruzas en forma de indio. Él estaba enfrente mío, mirándome fijamente. Estaba a punto de decir algo, cuando un sonido lo interrumpió. Era su celular. Se paró para poder sacarlo del bolsillo tracero de su pantalón. Cuando logró hacerlo, y al mismo tiempo que miraba el remitente de la llamada, se sentó de nuevo en su lugar. Por alguna razón, su expresión cambió al momento que leyó la pantalla del aparatito. Levantó la vista y clavo su desconcertada mirada en mí.
Ro: No vas a atender?
Joe: Es Charles…
Dijo con la voz sumamente tiesa. Mi corazón dejó de latir por un instante. Ahora qué quería ese hombre? Acaso no nos había hecho mal suficiente?

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