martes, 24 de febrero de 2009

Capítulo 135

Cuenta Ro:

Nos encontrábamos con Joe mirando algunos souvenirs, cuando de repente llegué a la conclusión que Nick y Nati había desaparecido.

Ro: Y Na…

No pude siquiera empezar a formular mi pregunta cuando la respuesta se presento ante mis ojos. Miré, aunque realmente no podía creer lo que mis ojos me mostraban.

Ro: Joe…

Dije llamándolo por el hombro.

Joe: Qué pasa?

Ro: Mira disimuladamente a tu izquierda…

Claro esta, que por lo visto no le puse demaciado énfasis a la palabra “DISIMULADAMENTE” dado que Joe no tuvo ni un poquito de tacto al voltear la cabeza. Delicadamente, le pegué en la espalda y le susurré al oído.

Ro: Te dije DISIMULADAMENTE.

Ambos nos quedamos mirando, como Nick y Nati se acercaban a nosotros y, aunque fuera difícil de creer, venían riéndose. Al instante, me di cuenta que no eramos los únicos que estaban totalmente sorprendidos por aquel cambio de actitud por parte de ambos. Kevin, que no se encontraba a más de dos metros de distancia nuestro, estaba más que sorprendido por lo que estaba viendo. Cuando llegaron, como si nos hubieramos puesto de acuerdo, ninguno de los tres dijo nada. Simplemente los miramos y ellos entendieron instanteaneamente todo lo que nuestras caras de incredulidad mostraban. Fueron apensas unos segundos de silencio, hasta que Joe me tomó del brazo y me obligó a seguir con nuestro camino.

Joe: Y qué son esas cosas de colores?

Dijo, cambiando de tema, al darse cuenta que el ambiente se podía cortar con un cuchillo.

Ro: Bueno, se llaman conventillos. Ahí vivía o viven, mucha gente pobre. Lo de colores son chapas.

Joe: Ahhhh.

Dijo él, aunque los dos sabíamos que mucho no importaba.

Joe: Vení, acompañaba a buscarle algun regalito a mamá.

Dijo y me llenó de ternura. Sin pensarlo dos veces, acomodé mi brazo sobre su cintura y él sobre mis hombros y empezamos a buscar algun souvenir lindo para Denisse.

Cuenta Nati:

Nos distanciamos con gran rapidez del tumulto de gente que se había formado biendo el espectáculo, ahora integrado por Nick. Mientras volvíamos a nuestro grupo, no podíamos evitar reir pensando en lo que acabábamos de presenciar.

Nati: Definitivamente, lo tuyo es el canto.

Nick: Bueno, BASTA!

Al momento que él decía esto, ambos nos quedamos en silencio. De un momento a otro, ya teníamos a Joe, Ro y Kevin enfrente nuestro. Era entendible que se vieran sorprendidos por lo bien que nos estábamos llevando, pero tampoco era para que nos miraran de esa forma. La mirada de Kevin era la que más me llamaba la atención. Realmente no la entedía. Era una mezcla de sorpresa y… no, no podía ser.

Joe: Y qué son eas cosas…

Escuché que decía Joe mientras desaparecía de la mano de Ro. Cuando Kevin vio que nos habíamos quedado solo nosotros tres, nos dio un último vistazo, y aún con esa cara que no podía descifrar, siguió su camino. Lo miré a Nick por un instante, pero parecía que él tampoco entendía que era lo que pasaba. Sin pensarlo demaciado, corrí tras él para alcansarlo, antes de que se uniera al reducido grupo de Joe y Ro y se me hiciera imposible hablar en privado.

Nati: Kevin esperá

Dije al momento que apollaba mi mano sobre su hombro para detenerlo. Al contario de cómo pense que iba a reaccionar, se detuvo, pero no volteó a verme. Aproveché e hice el recorrido hasta detenerme frente a él. No me miraba a los ojos, tenía la mirada perdida.

Kevin: Qué?

Nati: Qué te pasa?

Pregunté un tanto tímida. Temía su respuesta.

Kevin: Me tiene que pasar algo?

Nati: Dale Kevin, no soy idiota. Es por lo de Nick?

No le hacía muy bien a mi salud hablar de aquel tema, pero quería dejar las cosas bien claras. Lo más claras posibles.

Kevin: Por qué tendría que molestarme?

Odiaba esa absurda ironía que usaba conmigo y me ponía realmente de mal humor. Respiré ondo, y conté hasta tres para recobrar la compostura antes de volver a hablar.

Nati: Estamos hablando en serio.

Kevin: Yo no me estoy riendo.

Dijo seriamente, y noté que estaba bastante molesto.

Nati: No entiendo que lo que te molesta que vuelva a llevarme bien con él, al fin y al cabo es tu hermano.

Kevin: Puede ser mi hermano, pero hasta hace unos meses no podías parar de llorar y ahora, estas a las risas junto a él.

Si tan solo supiera que hasta ayer lloraba por él…

Nati: Pensé que quería que me recompusiera. Que lo olvidar. Acaso no puedo llevarme bien con él?

Luego que acabé de decir aquello, Kevin me miró penetrantemente a los ojos.

Kevin: No te das cuenta que esto es tan solo un paso más a volver a enamorarte de él. No quiero que vuelva a lastimarte como ya lo hizo una vez.

Aquello me puso la piel de gallina e hizo que no pudiera estar enojada con él. Dejé mi dureza de lado y le hablé tiernamente.

Nati: Te prometo que no voy a volver a enamorarme de él. Yo aprendo de mis errores.

Dios, ni yo podía creer esa imagen que le estaba vendiendo a Kevin. En sierto punto, si hilábamos fino, era imposible que volviera a enamorarme de él, porque nunca había dejado de estarlo.

Kevin: Si vos decís…

Nati: Bueno no importa eso ahora. Vamos, juntémosnos con el resto y decidamos algun lugar para comer que me estoy muriendo de hambre.

Él hizo una pequeña mueca que entendí como sonrisa e hizo lo que yo pedí. Mientras nosotros habíamos estado charlando, Nick se había incorporado a la pareja feliz y solo faltábamos nosotros dos. Al llegar, tanto Kevin como yo, nos dimos cuenta que ellos tres también estaban muertos de hambre. Así que nadie se opuso a empezar a buscar algun buen lugar para almorzar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario