lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 103

Cuenta Ro:

Me rescosté en la cama y no pudé pegar un ojo. Mi atención estaba en el techo, mirando a la nada, sin dejar de pensar en todo lo que había pasado hoy. Mi mente iba de un lado a otro, hasta que un ruido fuera de la casa me hizo sobresaltar. Me levanté sigilosamente y me asomé por la ventana. Lo ví, entonces, a Nick bajándose de un auto color rojo y saludando a quien lo manejaba. Me di cuenta que no había mucho más por ver, y decidí volver a la cama. El silencio que antes había inundado la casa, se vio interrumpido por los ruidos que producía Nick. Tras escuchar el ruido de la puerta de su habitación cerrarse, nada más se escuchó. Pasaron algunos minutos, no supe cuantos con exactitud, hasta que otro ruido volvió a llamar mi atención. Me levanté de la cama nuevamente e intentando no ser vista, me asomé por la ventana. Estaba vez era Kevin el que se bajaba de un taxi. Aproveché mi oportunidad y comencé a ponerme algo de ropa más presentable para ir a hablar con Kevin. Me pusé lo primero que encontré y abrí la puerta con cuidado para no despertar a nadie en la casa. Antes de salir, me asomé por la hendidura que dejaba la puerta semiabierta, y agradesco haberlo hecho. Pensaba que el pasillo estaba vacio, pero, a diferencia de lo que esperaba encontrar, lo vi a Nick saliendo de su cuarto y bajando las escaleras a toda velocidad, sin importale el ruido que esto ocacionaba. Cuando llegué a la conclusión que no había moros en la costa, decidí bajar las escaleras con extremo cuidado. Al llegar al final de éstas, noté que ni Nick ni Kevin se encontraban allí. Sin embargo, una luz y bastante ruido provenían de la cocina. Me acerqué allí, y sin poder dejar de lado mi lado chismoso, me puse a escuchar que era lo que hablaban los dos hermonos.

Nick: Qué hacías con Nati?

Kevin: Cuidándola, porque si fuera por vos, ahora estaríamos en un hospital…

Se me paró el corazón. A qué se refería con UN HOSPITAL? Me tapé la boca, para que no me escucharan ni siquiera la respiración.

Nick: Pensé que no la soportabas.

Kevin: Ese es problema mío y no tuyo.

Notaba la hostilidad en el tono de voz de Kevin. Por otro lado, si bien Nick parecía enojado, en su voz se mezclaba el dolor y la preocupación.

Nick: No me mires de esa manera. Yo no tengo la culpa de todo lo que pasó.

Kevin: No seas hipócrita. Hace cuanto que todos nos dimos cuenta que lo único que hacías era jugar con ella.

Nick: NUNCA JUGUÉ CON ELLA!

Kevin: SHH! Vas a despertar a toda la casa.

Nick (bajando la voz): Nunca jugué con ella! Estaba confundido. Pensé que iba a poder llegar a quererla de la manera…

Kevin (interrumpiendo): No se pueden inventar los sentimientos Nick. Lo sabés muy bien. Vos no la viste como estaba hoy.

Nick: Y desde cuándo te interesa tanto su bienestar? O será qué…

Kevin (sin dejarlo terminar): Me interesa desde que idiotas como vos casi le cuestan la vida.

Agradecí tener una de mis manos tapandome la boca o sino hubiera sido descubierta. No entendía nada y cada vez me estaba preocupando más. No podía ver sus rostros, aunque podía imaginarlos a la perfección en mi cabeza.

Kevin: Más te vale que no vuelvas a hacerle nada o…

Nick: O sino qué?

Un silencio insoportable llenó el lugar.

Kevin: Andate Nick, haceme el favor…

Nick: Quiero que sepas que nunca la quise lastimar. Y que no necesito que vos vengas y me digas que me equivoqué, ya sé que lo hice. Nunca fue mi intención…

Kevin: Chau Nick…

Salí corriendo y lo más rápido que pude me escondí detrás del sillón. No pude ver que cara tenía Nick, aunque no necesitaba hacerlo para saberlo. Luego de escuchar que los pasos en la escalera se extinguieron, salí de mi escondite. Caminé lentamente para no hacer ningun ruido hacia la escalera y me asomé para segurarme de que no hubiera nadie. Antes de poder emprender mi camino de regreso a la habitación, un dedo índice llamó insistentemente en mi hombro. Era tal mi afán de no hacer ruido y pasar desapercibida, que no pude evitar dar un pequeño saltito en respuesta. Me dí vuelta al instante y lo miré a Kevin que se encontraba escasos centímetros de distancia.

Kevin: Es de mala educación escuchar conversaciones ajenas.

Abrí los ojos como platos y hablé tartamudeando a causa del susto y de la vergüenza que estaba pasando.

Ro: Es que-e-e… yo… yo pensé… yo quería saber…perdón.

Bajé la cabeza esperando que él dijera algo. Pensé que iba a gritarme, a causa del mal humor que ya tenía por su pelea con Nick, pero no lo hizo.

Kevin: Qué es lo que querés saber?

Lo miré a los ojos y noté que no estaba enojado conmigo. Lo prefería de aquella forma.

Ro: Quiero saber que pasó con Nati.

Kevin: Ella está bien…dentro de todo.

Ro: Pero… eso que dijiste, lo del hospital y su su vida…

Kevin: Cosas que uno dice cuando esta enojado. Ella esta fisicamente perfecta. Me aseguré de que llegara bien.

Hizo una pausa y continúo hablando.

Kevin: En cambio, sentimentalmente…

Ro(continuando la oración): Esta destruida.

Kevin: Exacto. Yo creo que ahora te va a necesitar más que nunca.

Ro: Lo sé. Mañana la voy a ir a ver.

Kevin: Va a ser lo mejor. Bueno. Ahora, si no te molesta, me voy a ir a dormir porque estoy muerto de cansado.

Ro: Si, yo también.

Me despedí de Kevin y cada uno se dirigió a su respectiva habitación. Me acosté en la cama, ahora mucho más aliviada al poder haber hablado con Kevin. Finalmente, el sueño y el cansancio me ganó. Había sido un día muy largo, y por fin había terminado.

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